Inicio > ELECCIONES, ESPAÑA, PARTIDOS POLÍTICOS, POLÍTICOS > AGUA PARA TODOS…¿Y qué más?

AGUA PARA TODOS…¿Y qué más?

1 noviembre, 2011

El asunto del agua, o mejor dicho, de la falta de agua, está removiendo el lodazal político y haciendo caer muchas pancartas colgadas a lo largo y ancho de la región de Murcia. Las previsiones apuntan a una victoria cómoda del PP. Esa victoria, que debería llevar acarreada la recuperación del Plan Hidrológico Nacional y en concreto el trasvase del Ebro, parece que se dejará en el viaje de la conquista del poder, el principal argumento que ha servido a los populares para mantenerse al frente de la región, al grito unánime de AGUA PARA TODOS.

Pues bien, ese grito, ahora, cuando las encuestas apuntan a una gran victoria de Rajoy y sus huestes, se ha convertido en silencio sepulcral llegándose a manifestar, con toda la cara dura de la que es capaz un político, que el Partido Popular jamás ha llevado en su programa dicha recuperación y el acueducto soñado. Con un par.

Este es el ejemplo más evidente del uso electoral que los partidos hacen de las necesidades ciudadanas. Estamos acostumbrados a verlos cambiar de opinión cuando llegan al poder y abandonan la oposición, pero en el caso del agua, es ultrajante, porque los populares, no solo hicieron de aquel grito su principal arma arrojadiza contra el gobierno central, al que culpaban de todos los males de la región, sino que animaban a los sufridos regantes a subirse a los autobuses que a su disposición ponían para ya en los madriles, poner a caldo a los responsables de las desdichas agrarias de aquí, que negaban el pan y la sal del Ebro, debido a las presiones nacionalistas. ¿Será que quieren garantizarse, por si acaso, esos apoyos?

Ahora, cuando se ven al frente de la nación, se encuentran con la papeleta de defender lo que tanto vendieron o plegarse a los dictados del cimborrio Popular y seguir saliendo en la foto. Un cimborrio que ya ha manifestado su rechazo a las necesidades murcianas. Es ahora cuando veremos a los Populares de Valcárcel y compañía mojarse. Lo que no sabemos muy bien es por quién.

Los socialistas de la PSOE no han perdido el tiempo para denunciar una campaña que perdura muchos años, con un gran calado demagógico y un mensaje hipócrita donde los haya. Rehenes de su propia sumisión, intentan –y lo consiguen- presentar al PP como a ellos mismos, sin percatarse que entre todos están haciendo un flaco favor a la región y a un sistema enfermo y corrompido por la oligarquía política.

Después de tantos años, a los murcianos solo nos queda llorar a moco tendido por la traición anunciada. A los que denunciábamos el uso interesado que el PP hacía del problema del agua y de los regantes, de los cuales se olvidarían llegado el momento, poco menos que se nos crucificaba con escarnio público.

Hemos aprendido una lección necesaria: el sistema actual de partidos nacionales, antepone los intereses particulares a los colectivos, y quienes no se pliegan a ese dictado o se inclinan por defender los derechos de los ciudadanos frente a las imposiciones de las direcciones, son barridos de la escena.

Pocas son las formaciones que aún se atreven a defender, sin ambages, sin pervertir el lenguaje, sin medias tintas, sin esconderse detrás de grandilocuentes palabras solidarias que no clarifican nada, el Plan Hidrológico Nacional y en concreto el trasvase del Ebro. Al conocido rechazo socialista, ahora, por simple interés electoral se ha unido el Popular y la ambigüedad calculada de Rosa Díez, metiendo en el subjetivo cesto de la cuestión de estado, todo aquello que pueda soliviantar los ánimos e intereses encontrados de distintas comunidades. Aunque de vez en cuando UPyD de Castilla-La Mancha, enmienda la plana a la todopoderosa e implacable portavoz nacional y se atreven a manifestar su oposición a trasvasar desde el Tajo al Segura, con lo cual se demuestra que la tan cacareada “cuestión de estado” no es más que un ardid electoral y una forma como otra cualquiera de escurrir el bulto.

Hoy por hoy, solo un partido incipiente de carácter regional y con vocación estatal, lleva en su programa electoral, con claridad y sin subterfugios, la defensa del trasvase del Ebro. El Partido para la Regeneración de la Democracia en España, PRDE, que se presenta a las próximas elecciones generales, después de conseguir los más de mil avales ciudadanos necesarios, apuesta por recuperar el olvidado Plan Hidrológico y retomar el acueducto del Ebro, como única y rentable solución al progresivo deterioro de la actividad agrícola en la Región de Murcia.

Así están las cosas en la política hídrica. Somos los ciudadanos lo que debemos discernir entre quienes utilizan las carencias regionales con el único fin de obtener los privilegios y las dadivas de un cargo, y aquellos que están por poner las bases que permitan a los ciudadanos de Murcia prosperar y desarrollarse.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: