Inicio > EDUCACIÓN, OPINIÓN, POLÍTICOS, REFLEXIONES, SINDICATOS > Los sindicatos de educación en la Región de Murcia

Los sindicatos de educación en la Región de Murcia

30 enero, 2011

Por Pilar García Cano

Quiero que nos imaginemos cualquier empresa de la región que fabrica cualquier producto que se nos ocurra. Si en esta empresa negocian (por llamarlo de alguna forma), que los empleados van a ganar más sueldo y trabajar menos horas, es evidente que el Gerente de la empresa sabe o debe saber que el producto fabricado aumenta su coste de producción y por la tanto sale al mercado a un precio más elevado que el que tenía anteriormente. Es decir, sigue la misma calidad del producto, pero más caro. Como hay otras empresas que fabrican el mismo producto a un precio más bajo, los clientes dejarían de comprar el más caro y en muy poco tiempo la empresa tendría que cerrar, y los empleados que estaban tan contentos y felices por cobrar más y trabajar menos irían a engrosar las listas del paro. El empresario se quedaría sin empresa y los trabajadores sin trabajo. Lógicamente estaríamos hablando de un empresario suicida, y de unos trabajadores irresponsables. Este tipo de empresas serían ruinosas y nadie querría reproducir el modelo.

Supongo que sin entender yo de economía ni de empresas y por sentido común lo que debe ser es, que gerencia y trabajadores estarían unidos en un proyecto común y que querrían hacer una empresa viable, ajustando los costes de producción para que obtenga beneficios y los pueda invertir en investigación que permita avanzar y asegurar la continuidad de la misma y esta pueda mantener, no solo los puestos de trabajo existentes sino crear nuevos puestos.

Esto requeriría un gerente preparado, conocedor de la empresa y del mercado que supiera cuidar a los trabajadores sin perder de vista la viabilidad de la misma y los objetivos marcados.

Cuento todo esto porque yo siempre he pensado que la Consejería de Educación sería como una gran empresa. Una empresa cuyo fines son sociales, con una estructura de funcionamiento sencillo (porque somos una Comunidad uniprovincial), dirigida y organizada por gestores coordinados entre ellos y que entendieran que tenían la obligación de gestionar eficazmente los presupuestos.

Si se escribiera la historia del sindicalismo en nuestra Región sería la historia de buenos profesionales, personas con una gran preparación pedagógica, con un interés tremendo por la enseñanza pública y una generosidad y capacidad de trabajo sin límites ¡cuántas horas restadas a la familia, y cuánto dinero gastado de sus bolsillos!

De ellos quise aprender sobre todo dos cosas, que espero haber conservado, en alguna medida, hasta el día de mí jubilación. Una de ellas el saber decir NO a los superiores jerárquicos, y otra un interés especial por la población escolar más desfavorecida.

Desde mi punto de vista. A partir de las transferencias se inicia un proceso en el sindicalismo que me gustaría reseñar. Sería injusto afirmar que la totalidad de ellos actúa de la misma forma. Siguen existiendo sindicalistas muy trabajadores y con vocación de servicio. La diversidad de siglas de los distintos sindicatos, aunque pueden marcar diferencias ideológicas lo hacen a mi juicio sobre todo las personas que se amparan en las mismas. Pero la actividad sindical se hace mas cómoda (se habló en la Consejería de 60 liberados), esto significa que serían 60 puestos a cubrir pagados con dinero público. No digo que tenga que ser una heroicidad cumplir las funciones sindicales, pero si existía una legislación estatal que se aplica en el “tijeretazo” ¿por qué no se hizo en su momento? Se habría ahorrado dinero y no estarían tan crispados como lo están ahora. No se si serían sesenta los liberados pero a mí me parecía un montón los que pululaban por la Consejería “sin oficio ni beneficio” y empecé a descubrir un nuevo modelo sindical. Podían acceder con suma facilidad a los altos cargos, y no digamos a los Directores Generales, les paraban por los pasillos o donde fuera para cualquier cosa, no necesitaban pedir cita, así es que ¡la autoestima muy alta! “La importancia de cada uno está en función de las personas con quien se relacionan”, y empezaron a gestionar en muchos casos asuntos particulares. Supongo que la autoestima les seguiría subiendo si quedaban muy bien con los Centros de donde procedían, o de amigos o familiares.

La carencia de valores sindicales se hace muy pronto presente en la Consejería , destacando los siguientes aspectos.

1.- Los Sindicatos nunca han realizado propuesta alguna ni han tenido el más mínimo interés por las condiciones de trabajo de Maestros y Profesores que imparten docencia con la población escolar de barriadas más desfavorecidas.

2.- Los Sindicatos nunca han realizado, ni han tenido el más mínimo interés por propiciar la estabilidad de los maestros de las Escuelas del medio rural.

3.- Los Sindicatos nunca han realizado propuesta alguna, ni han tenido el más mínimo interés, por las condiciones de trabajo de los Maestros de Centros Específicos que atienden con generosidad y entrega a los alumnos con grandes discapacidades

.4.- Los Sindicatos ante la llegada masiva de población escolar inmigrante (situación mal gestionada por la Consejería ), y que han sido escolarizados casi en su totalidad en Centros Públicos, no han realizado propuesta alguna para que se arbitraran vías de escolarización en los Centros Concertados.

5.- Los Sindicatos nunca han realizado propuesta alguna, ni han tenido el más mínimo interés en potenciar la desaparición del cobro de cuotas abusivas a los padres en los Centro Concertados.

6.- Los Sindicatos han promovido e incentivado la concesión de Comisiones de Servicio en los docentes (se han llegado a dar más de 1.000 en un Curso Escolar), que si bien en algunos casos y solo de forma excepcional sería justificable, el abuso de las mismas contribuye a propiciar la falta de estabilidad del profesorado de los Centros Escolares más alejados geográficamente.

7.- Los Sindicatos no han propiciado medidas de cambios de especialidades de profesorado que, con coste cero, propiciaran el mejor funcionamiento del Centro.

Solo en este contexto sindical y con un Consejero de Educación y un Director General de Recursos Humanos, sin aptitudes gerenciales, que deciden sobre más de 19.000 docentes de la enseñanza pública, que no conocen ni la Escuela Pública, ni su funcionamiento, y no tienen el más mínimo interés por la misma, se conciben los acuerdos de 2.006 y 2.008 de la Consejería de Educación y los Sindicatos, por la que se reducen los horarios de los Maestros y de los Profesores.

Yo nunca tuve conocimiento de que los docentes revindicaran la reducción de su jornada lectiva. Los Maestros entraban con los críos y salían con ellos, un horario histórico que estaba asumido, ¿Qué necesidad había de imponer un mal modelo de la Enseñanza Secundaría, que presenta muchos problemas para confeccionar horarios a los Centros de Infantil y Primaría? Su problemática es muy distinta por la edad del alumnado y la configuración de su plantilla de profesores.

El horario de los Profesores de Instituto también estaba asumido y nunca hubo problemas ¿Por qué reducirlo? ¿Fue esta una iniciativa sindical para prestigiarse ante los Centros? ¿Sería un caramelo para regalar?

¿Alguien en la Consejería de Educación se planteó que repercusión tenía en la organización de los Centros y en la calidad de la enseñanza? ¿Alguien en la Consejería de Educación se planteó el gasto económico que suponía, y si este ayudaría en la reducción del fracaso escolar? Mucho me temo que es pedir demasiado.

¿Se puede explicar a la sociedad que en 2.008, en plena crisis económica, la Consejería de Hacienda autorice una subida salarial de 175 euros mensuales por productividad adicional a unos 19.000 docentes? Si no me equivoco es un gasto de unos cuarenta millones de euros (40.000.000 de euros) anuales. Seguramente que la subida estaría justificada ¿Pero acompañada de una reducción de horas de trabajo? Son muchísimas las horas que le he dedicado a los Centros de la Región y se perfectamente la cascada de consecuencias que tiene cualquier decisión que se toma por insignificante que parezca, y no me equivocaría si digo que se han tenido que contratar a más de mil (1.000) docentes con un coste económico de más de treinta y cinco millones de euros (35.000.000 de euros) para cubrir, y no del todo, los desajustes horarios que se han producido. ¿Y para qué? ¿Se han beneficiado los alumnos? ¿No se les podía haber ocurrido que mil (1.000) docentes bien administrados nos podían permitir que los zagales de Murcia, en dos años, sepan más que los de Finlandia? Supongo que sigo pidiendo demasiado.

Paso a explicar lo que ocurre. Para no liar mucho la cosa, voy hacer solo referencia el horario lectivo de los docentes, ya que es el que tiene más incidencia en la organización de los Centros y en el coste económico (es el horario de clase con los alumnos).

Con los acuerdos sindicales de 2006 este horario se reduce a 24 horas a los Maestros de Infantil y Primaría, y con los acuerdos de 2008 se reduce a 23 horas semanales, antes de los acuerdos eran 25 horas semanales para Maestros y alumnos. Además se contempla reducción horaria añadida para los Maestros no tutores de una hora para ejercer la función tutorial ¿qué función, si no son Tutores?, y la reducción de dos (2) horas con carácter voluntario para los mayores de cincuenta y cinco (55) años, (supongo que lo pedirán todos, aquí no se desprecia nada). Si antes para confeccionar el horario de los alumnos era un lío tremendo al contemplar la reducción horaria del Equipo Directivo y de los Coordinadores de Ciclo en su caso, (por la cantidad de variables que había que tener en cuenta en función de la especialidad que pudieran tener), no quiero ni pensar la que se puede estar liando con los horarios de los alumnos y la cantidad de Maestros que pueden pasar por su aula. Menos mal que me consuela pensar que tenemos en general buenos Jefes de Estudios, y que estarán haciendo juegos malabares para acoplarlos, y que el sentido común y la profesionalidad de muchos Maestros estarán ayudando

Como además este tinglado de descuentos horarios se tienen que aplicar a los Maestros Itinerantes que imparten enseñanzas en dos o más centros y que por ello también tienen una reducción horaria, (la más generosa de todas las Comunidades Autónomas en función de un acuerdo sindical), y que este es un colectivo muy importante, el desajuste horario está garantizado.

Con respeto a Secundaría quiero exponer que antes de los acuerdos sindicales, los Profesores tenían un horario lectivo entre dieciocho (18) horas semanales hasta veintiuna (21) horas, en función de las necesidades del Centro.

Con los acuerdos de 2.006 se reduce el horario a diecisiete (17) periodos pudiéndose llegar de forma extraordinaria hasta veinte (20) horas semanales, y con los acuerdos de 2.008 se mantienen los diecisiete (17) periodos y de forma extraordinaria, a los diecinueve (19) periodos.

Como la mayoría de asignaturas son de tres (3) horas por grupo de alumnos ¿Es que no había nadie en la Consejería que supiera multiplicar? Esto ocasiona que no se pueda aplicar de forma general los diecisiete (17) periodos contemplados, y que junto con otros descuentos horarios que hay en Secundaría ocasionen que lo extraordinario sea que algún Profesor en la actualidad imparta más de doce (12) horas con alumnos.

Como ya he dicho anteriormente, para los desajustes horarios la contratación de personal ya esta realizada, por lo que cabe preguntarse ¿es posible rehacer la Organización de los Centros? ¿Qué ahorro aportaría?¿Es que no tienen asesores que les digan que lo que se inicia en Educación no tiene marcha atrás?¿ van a despedir a los mil (1.000) docentes contratados?

Los Sindicatos tienen muy fácil la negociación. Los horarios de los Profesores y Maestros se quedan como están. Y todos tan contentos. Si les dan el caramelo de trabajar menos horas ¿A quien le amarga un dulce? Yo me he preguntados muchas veces ¿No será un caramelo envenenado? Llevar el coste del puesto escolar en la Enseñanza Pública a unos términos no asumibles para la economía Regional ¿Será intencionado?

Un saludo y hasta pronto.

Anuncios
  1. 30 enero, 2011 en 19:52

    Los sindicatos son organizaciones que se nutren de subvenciones o lo que es lo mismo de dinero público, tuyo, nuestro y de todos y no presenta sus resultados económicos ya que están exentos de hacerlo porque el Tribunal de Cuentas lo ha excluido de su acción fiscalizadora. El TC es como una confederación en la que cada Magistrado decide acerca de de su parcela. Precisamente en la parcela de trabajo corresponde a Ciriaco de Vicente, socialista y afiliado de UGT. O sea la zorra al cuidado del gallinero.

  2. Jesus C
    4 febrero, 2011 en 15:22

    Y mientras tanto firman sin rubor el acuerdo para trabajar hasta los 67años con 38,5 años de cotizacion…. Y no salimos a la calle por los 20 dias de indennizacion por despido, pero como la esteba… Yo por la hora de los maestros MA-TO. Que les den…dos duros. Desde luego que son ahora mas que nunca sindicatos de clase…pero ya no es la clase obrera la que interesa en su lucha… Es la clase funcionarial contra el mundo.

  1. 27 agosto, 2013 en 11:08
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: