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Queden todos con Dios. Que se sepa, no es funcionario.

18 agosto, 2010

¡Mira qué bien! Don Juan Fernando Hernández Piernas, el amigomarada pancartero, hereje entre herejes, reo de fuego purificador, azote de fascistas con piel de cordera, con el que rara vez estoy de acuerdo y gracias a eso, mantenemos jugosos debates enriquecedores con buenas dosis de humor que siempre corren de su cuenta, imposibles estos debates si opináramos lo mismo y la “lealtad” superara nuestro sentido crítico; me da la oportunidad de escribir sobre ellos. Si, ellos.

Esa lacra social puñetera, enmarcada impertérrita tras un ventanuco de quicio reducido, con estruendosa puertilla de carcomida madera que nos deja con un sonoro palmo de narices al llegar la hora del estipendio, allí de pie, abandonados y estupefactos con careto de circunstancias y un deseo irrefrenable de saltar al otro lado.

Ellos son Los Funcionarios del Estado. De las Comunidades. De los Ayuntamientos. Son el Coco de hoy.

Algunos opinan que son demasiados. Puede ser. La verdad es que no podemos atisbar hasta qué punto las distintas administraciones han liado la cosa entre unas y otras, que tal vez un millón más tampoco sería capaz de deshilvanar tal amalgama de papeles, sellos, instancias, edictos y demás zarandaja burocrática que ponía de los nervios a Larra y que a lo largo de los años, ha sido impuesto por los que controlarlo todo quieren, pero no hay quien les controle a ellos.

Pone en duda mi cordial parroquiano en red, que la acción social y el montante en maravedíes que supone esta partida para los funcionarios, con la que se podrá estar más o menos de acuerdo o no, se reparta justamente atendiendo a criterios de efectividad, productividad y otras tividades más o menos medibles. Estoy con él. Si tenemos en cuenta que muchos de los afectados desconocen la existencia de estos dineros con fines “sociales”, ya te digo lo que se cuece.

Aprovecho por tanto para copiar mi contestación al enlace que amablemente Don Juan nos pone en su caralibro y que no deja muy bien parada la imagen de quienes un día ya lejano, tal vez con su desidia, contribuyeron a que la parca se llevara a Don Mariano José:

“Algunos medios, no sé con qué intención y en beneficio de quién, han tomado a los funcionarios como los chivos expiatorios de esta crisis. Funcionarios de los cuales nadie se ha acordado en los años de bonanza. Es más, a mí concretamente, que no soy funcionario sino empleado público, me llegaron a decir que por lo que gano al mes, ni se levantaban por la mañana. El que me lo dijo es uno que hoy en día se pregunta por qué los funcionarios y los trabajadores del estado, tienen que tener el empleo garantizado (cosa que es incierta) y él estar en paro, haciéndose eco de esa campaña de desprestigio que con tanto entusiasmo han abrazo algunos. Algunos que tienen la imagen creada del funcionario con puñetas, que no acude a su puesto de trabajo, gandul, parasito, el prototipo que Larra relataba en “Vuelva usted mañana”

Médicos, enfermeras, policías, guardias civiles, maestros, profesores y un largo etcétera de funcionarios que en muchísimos casos no superan los 1300 € mensuales se preguntan por qué son el punto de mira de una sociedad envilecida por los achares, manipulada por los auténticos causantes de la situación, que son precisamente quienes no sufren sus consecuencias, y por una casta política incapaz de predicar con algún ejemplo más allá de lo testimonial”

Queden todos con Dios. Que se sepa, no es funcionario.

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  1. RUBEN DBO
    18 agosto, 2010 en 12:22

    Me van a perdonar por meterme en una conversación privada, pero a lo que mi entender se refería JFe no es al funcionariado en general, ese que nos atiende cuando vamos al hospital, enseña a nuestros hijos o nos ayuda con la declaración de la renta, sino a esa parte (no pequeña) de funcionarios colocados a dedo por amigos y amigotes del partido, inútiles que pasean su culo de cafetería en cafetería y necesitarían la ayuda de una brújula para ubicar su mano derecha, la misma que ponen para cobrar abultados sueldos por labores que en muy escasas ocasiones los merecen.

    Un abrazo.

    • 18 agosto, 2010 en 16:39

      ¿Y esos necesitan políticas sociales? Qué cosas. Yo siempre he creído que se trataban de cargos de libre designación, los cuales no son considerados funcionarios y que en teoría finaliza su trabajo en la administración, al mismo tiempo que su mentor pierde el asiento, generalmente para cambiarlo por otro mejor, y en algunos casos, muy pocos, para llorarlo.

  2. Juan Fernando
    18 agosto, 2010 en 18:53

    Por alusiones: en principio yo no he hablado de funcionarios (directamente), indirectamente he colgado un enlace que los pone a parir, pero yo, lo que es yo, vamos yo mismo y mi persona ni los hemos mentado.

    Lo que sí he dicho es que me parece más que probable que, como en casi todas las decisiones humanas y para la adjuciación de la partida contable: “Acción Social”, exista cierta arbitrariedad. Inducida ésta por una legítima simpatía personal, un natural hoy por tí mañana por mí, o cualquier otra razón objetiva de parecido razonable.

    • 18 agosto, 2010 en 19:19

      Eso está claro, malandrín. Sin embargo no me negaras que su pequeña dosis de cuestionamiento tiene la intención. Por lo menos sirve, ha servido, para dar otro enfoque diferente al asunto. Bastante trillado por cierto y muy recurrente cuando de buscar chivos expiatorios se trata por parte de algunos genuflexos con el poder, que están a la que saltan para derivar las responsabilidades adquiridas por estos hacia los colectivos que menos “simpatías” despiertan en el país de los pecados capitales.

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