Me parece que ya lo he dicho en alguna ocasión. Conozco a Manuel Hernández (responsable de educación del Comité de Dirección de UPyD) desde que ambos militábamos en Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía. También he dicho en alguna ocasión que siempre ha procurado eliminar este dato de su currículo político (que le ha copiado Rafael Sánchez, como no podía ser de otra manera) presentándose como un ciudadano que “nunca ha pertenecido a partido político alguno”.
UNA DE PIRATAS
Una veintena de afiliados de UPyD de Murcia, se reunieron el pasado jueves para celebrar la primera gala de los premios Gorris, en torno a una modesta mesa, en donde se entregaron los distintos premios que recayeron en los cinco expedientados por el Consejo de Dirección. El video del acto consta de tres partes, que iremos poniendo a medida que se vayan subiendo. Fue una velada divertida, y a la vez triste, que no impidió las demostraciones de buen humor de la que hicieron gala todos los asistentes.
El acto fue aprovechado para dar a conocer la candidatura que algunos compañeros van a presentar a la próxima elección de la coordinadora territorial, así como al CEL de Murcia. Candidaturas a las cuales les deseamos el mayor de los éxitos, contando con el apoyo de todos los presentes, tanto de los que todavía conservan sus derechos ciudadanos, como de los que han sido despojados de ellos por las malas artes, el abuso y la arbitrariedad de algunos.
TERCERA PARTE
SEGUNDA PARTE
PRIMERA PARTE
¿Recordáis al Califa Rojo? Yo sí. Comunista hasta la medula. Marxista de ideas. Fiel a sus principios. Como Rosa. Nuestra Rosa Díez.
ALEGACIÓN PRESENTADA A LA DIRECCIÓN ORGANIZACION@UPYD.ES
Llevo toda la tarde dándole vueltas a este asunto. Me importaba mucho el enfoque. Tengo que luchar conmigo mismo. De qué forma digo las cosas sin hacer daño a las personas, aunque en este momento las circunstancias nos mantengan separados. Joder, es muy difícil. Después de leer lo que he leído, es de titanes no dejarse llevar por la ira. Por tanto mis impresiones a esta tercera parte las enfoqué de manera aséptica. Legalista. Aprovechando mi experiencia en los conflictos laborales.
Durante la primavera y el verano del año pasado me mantuve al margen de las actividades del partido. La burbuja inmobiliaria me enganchó en una casa sin terminar y en otra que rápidamente tuve que comprar. Además de la falta de efectivo (ese efectivo que siempre he puesto por delante porque vuestra afiliación se caracteriza por tener mucha lengua y poca miés, aunque el tiempo ha demostrado que simplemente son del codo) La mudanza me impidió estar más al loro de las cosas que se estaban preparando.
Por fin. Ya me ha venido. Eso no. Mal pensados. Otra cosa. El expediente número _/2010 incoado por la toda poderosa dirección nacional de UPyD, tan inquisitorial ella que deja en mantillas a algunos burós políticos del pasado rojo. Expediente incoado contra este modesto e insignificante afiliado y mediocre bloguero.
¡Que pandilla de trileros!
Algunas acciones que realizamos todos los días de forma automática, no están exentas de complicaciones. Encender la luz de una habitación, conectar el microondas, darle tralla al horno, ver nuestro programa favorito de televisión o simplemente encender el ordenador, llevan consigo algo más que un mero movimiento mecánico.
El señor de sombrero y bastón, uno de los primeros en botar la patera magenta y también en mandarla a hacer vientos (y ventosidades) ha paseado su cuerpo por Murcia este pasado sábado.
Trabajar supone tener una responsabilidad. Una responsabilidad con la familia, una responsabilidad con los compañeros del tajo y una responsabilidad con la empresa que te paga. En mi caso, tiene una responsabilidad añadida: el servicio público. Esta tercera responsabilidad siempre me ha obligado a ver las cosas desde una perspectiva ampliada al común de los y las mortales. ¡Por favor! Que nadie se rasgue las vestiduras. Simplemente se trata de ponerse en el lugar de los usuarios. Cercanos todos ellos. Compañeros de viaje en muchas ocasiones.
Alaska y Dinarama
No me ha sorprendido en absoluto la noticia, a pesar del titular de este post. Es algo que todos sabíamos salvo quienes llevan la cosa pública. O lo sabían pero callaban para no alborotar más al personal y que los agravios comparativos no fueran nuevamente puestos sobre el tapate, que eso escuece (a los dos gobiernos) además de demostrarse la inutilidad de la clase política murciana. Toda ella, sin excepciones.
Uno de los argumentos más manidos para justificar ciertas actitudes, formas y modos de actuar, es el recurso al cumplimiento de las normas aprobadas democráticamente (convenientemente sazonado en muchas ocasiones de sumisión disfrazada de lealtad).
















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